lunes, 19 de julio de 2010

Llueve...

Llueve y no creo que vaya a parar. El suelo aún está seco. Las gotas golpean fuerte y doliente contra mi rostro. Mi corazón se va quedando seco.

No sé si es mi culpa ser un ente tan complicado. La vida es algo fácil, pero no consigo olvidar aquello que he visto pasar y no pude evitar... por más que estuvo en mis manos. Qué idiota, qué ser tan predecible. Para qué lamentarse de eso que ya no hicimos o de eso que hicimos cuando todavía nos quedan muchos errores por vivir, mucho errores que llorar y muchos que intentar redimir sabiendo que no lo conseguiremos.

Sufrimiento, realidad de la vida y de la existencia.

Martirio, elecciones hechas por mero masoquismo.

Realidad, cuadro pintado a trazos claros con matices oscuros que le dan firmeza y desestabilidad.

Paradoja, los parajes y pasajes de los días.