sábado, 13 de junio de 2015

¿Quién?


Ahora no tengo nada más que mil fotografías tuyas en mi disco duro. No tengo nada más que el recuerdo de lo que fueron estos más de cinco años.

Por la mierda, cómo te extraño ya.

¿A quién voy a abrazar ahora antes de quedarme dormida? ¿Quién me va a despertar a las cinco y media de la mañana porque quiere comida o porque quiere salir? ¿Quién se va a sentar en mis piernas mientras tomo desayuno? ¿Quién se va a acariciar contra algún libro en mis manos o contra la tablet porque siente que no le estoy prestando atención? ¿Quién se va a ir a esconder detrás de mis columnas de libros? ¿Quién me va a mirar con esos ojos redondos esperando a algún movimiento para salir corriendo y jugar? ¿Quién me va a acompañar a ver películas? ¿Quién me va a maullar para poder colarse entre las sábanas? ¿Quién más va a creer que mi mano es un gigante devorador de gatos? ¿Quién va a escuchar cada uno de mis estúpidos monólogos? ¿Quién se va a sentar sobre mis cuadernos? ¿Quién me va acompañar cuando me sienta sola? ¿Quién va a estar conmigo en esos días en que ni salir de la cama me parece una buena idea? 
Porque hoy es de esos días y tú ya no estás. Y probablemente mañana también sea de esos días y tampoco estarás. 

Porque tuve cinco años para acostumbrarme a ti, a tus mañas y a tu dulzura, pero no tuve ni siquiera un último adiós que le hiciera introducción a esta pena de mierda que siento y que quizás no se vaya en mucho tiempo.

Cuánta falta me vas a hacer. Cuánta falta me haces ya.