lunes, 7 de marzo de 2016

Sentimiento sobre pensamiento (o viceversa)

Ver doramas me hace mal... definitivamente...

Creo que nunca he pensado más en la necesidad interna y personal de tener a alguien a mi lado que en el transcurso de ver un dorama... Ese amor, esa contención que se entregan los personajes; los ojos brillosos, las manos expectantes, los pensamientos alborotados, la divina ridiculez de la cursilería... Me alegra y me deprime un poco...

Es bastante contradictorio el sentimiento y la sensación de querer tener a alguien y, luego, pensar en mi realidad actual y mi ferviente (Y testarudo. Sí, testarudo más que nada.) pensamiento de que una historia amorosa en este punto de mi vida no tiene cabida... Terminar mis estudios y comenzar mi independencia tienen mayor relevancia y representan una prioridad más grande, de momento... Sigo pensando que una cosa y la otra son incompatibles, y aún así... El sentimiento sigue aquí sin importarle el pensamiento...

De todos modos, no importa cuánto mi corazón lo desee, no hay nadie a la vista que siquiera pudiera intentar llenar ese espacio vacío, y eso es lo que tiene a mi mente tranquila, pero a mi corazón inquieto de impaciencia...