sábado, 13 de junio de 2015

¿Quién?


Ahora no tengo nada más que mil fotografías tuyas en mi disco duro. No tengo nada más que el recuerdo de lo que fueron estos más de cinco años.

Por la mierda, cómo te extraño ya.

¿A quién voy a abrazar ahora antes de quedarme dormida? ¿Quién me va a despertar a las cinco y media de la mañana porque quiere comida o porque quiere salir? ¿Quién se va a sentar en mis piernas mientras tomo desayuno? ¿Quién se va a acariciar contra algún libro en mis manos o contra la tablet porque siente que no le estoy prestando atención? ¿Quién se va a ir a esconder detrás de mis columnas de libros? ¿Quién me va a mirar con esos ojos redondos esperando a algún movimiento para salir corriendo y jugar? ¿Quién me va a acompañar a ver películas? ¿Quién me va a maullar para poder colarse entre las sábanas? ¿Quién más va a creer que mi mano es un gigante devorador de gatos? ¿Quién va a escuchar cada uno de mis estúpidos monólogos? ¿Quién se va a sentar sobre mis cuadernos? ¿Quién me va acompañar cuando me sienta sola? ¿Quién va a estar conmigo en esos días en que ni salir de la cama me parece una buena idea? 
Porque hoy es de esos días y tú ya no estás. Y probablemente mañana también sea de esos días y tampoco estarás. 

Porque tuve cinco años para acostumbrarme a ti, a tus mañas y a tu dulzura, pero no tuve ni siquiera un último adiós que le hiciera introducción a esta pena de mierda que siento y que quizás no se vaya en mucho tiempo.

Cuánta falta me vas a hacer. Cuánta falta me haces ya.

martes, 28 de abril de 2015

Funeral...

Thankful by Manyfires
The wind suffers of blowing, 
The sea suffers of water, 
And fire suffers of burning,
And I of a living name.

As stone suffers of stoniness,
As light of its shiningness,
As birds of their wingedness,
As I of my whoness.

And what the cure of all this?
What the not and not suffering?
What the better and later of this?
What the more me of me?

How for the pain-world to be
More world and no pain?
How for the old rain to fall
More wet and more dry?

How for the wilful blood to run
More salt-red and sweet-white?
And how for me in my actualness
To more shriek and more smile?

By no other miracles,
By the same knowing poison,
By an improved anguish,
By my further dying.

(Laura Riding)

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No voy a llorar (porque eso ya lo hice), ni voy a decir que me arrepiento de no haberle dicho lo que pude haberle dicho y lo que usted se merecía escuchar porque por lamentaciones usted no va a volver a la vida.

No es primera vez que se muere un hombre al que considero importante en mi vida, no era primera vez que usted tenía la suya pendiendo de un hilo. Ambos combatimos. Usted más que yo, claro. La vida es como es, y no hay quien la detenga... más que la inevitable.

Everybody suffers of their whoness, ones more than others. Usted hizo su pelea y por eso siempre le llevaré en mis recuerdos, y será motivo de inspiración cuando sienta que la fuerza me falta.

No es necesario vivir una vida larga cuando se la vive bien, espero no equivocarme al decir que usted supo tener las dos.

jueves, 9 de abril de 2015

Suspensión...

Me gusta lo que hago, me gusta donde estoy, me gusta como soy... Pero definitivamente tengo la sensación de que me pica el ser y el estar y quedarme y acomodarme a lo actual... Quiero moverme...

Ya va un mes de la vuelta a clases. Un nuevo semestre, nuevos ramos, nuevos profesores... Pero nada es novedad...

Tengo ganas de largarme, poner mi ropa en una maleta y ponerme a recorrer Chile, volver a Bariloche (lo conocí hace tan poco, pero lo amé. Libros y chocolates: el paraiso), conocer otros lugares... o simplemente meter todos mis bártulos en mis maletas y largarme a Chillán y encerrarme y no ver a nadie ni pensar en nada... ni en responsabilidades ni en obligaciones ni en... nada


Y no es que quiera alejarme de la gente, pero quiero paz... y no creo nunca haberla conseguido con gente a mi alrededor... Qué frustración.

Amo lo que hago, amo lo que quiero llegar a ser... Enseñar y poder ayudar... ¿Existe algo más lindo?

Pero no puedo, perdón, no quiero seguir aquí... o al menos, necesito un descanso... extenso...

Quizás sólo necesito algo en mi vida que la cambie un poco, que me haga sentir que no estoy detenida en el espacio sin sentido alguno... algo que me muestre que hay algo más por hacer... Y no sé qué es... 

viernes, 6 de febrero de 2015

Corte...

Hoy fui donde mi peluquero para realizarme el corte del año... y no lo digo de modo pomposo sino porque realmente suelo cortarme el pelo sólo una vez al año... Allí frente al mismo espejo con el que me había encontrado por primera vez en febrero de 2011, por alguna razón, recordé aquella ocasión...

Quería dejar una etapa atrás, quería por fin dar vuelta una página, el primer paso en un camino hacia adelante, cerrar un libro que me estaba costando mucho terminar... acabar una relación que para aquel entonces ya no era una relación y que me estaba desgastando emocionalmente... Normalmente había llevado mi pelo semi-largo -así por casi toda mi vida- sin jamás pasar de mi hombro hacia arriba... pero ese día reuní el valor y salí de mi casa sin decir una palabra a nadie rumbo a ver a un peluquero a quien nunca antes le había confiado mi cabello para hacer lo que sabía alejaría a aquel personaje de mí y a mí de él...

Años más tarde cuando una persona me preguntó por qué me había cortado tan corto el cabello la primera vez (ya que luego con el tiempo lo he vuelto a hacer, pero por otras razones mucho más prácticas que sentimentales), le respondí exactamente eso: quería cerrar una etapa y sabía que cortándome el cabello lo lograría... Mi respuesta sacó una exclamación de sorpresa e incertidumbre, y recibí la aseveración de que sólo en las películas/novelas ocurría eso... Mi vida está lejos de ser una historia para narrar, pero he de reconocer que algunos momentos le darían un buen condimento a alguna...

Me senté en la butaca y me hundí en ella, un poco literalmente, casi una eternidad en lo metafórico... El peluquero me preguntó si quería algún corte en especial o sólo quería cortarme las puntas... Como una autómata que se ha repetido mil veces lo que tiene que decir le dije que lo quería cortar todo, hasta la altura del rostro... A través del espejo recibí su mirada de duda... ¿Segura?, me preguntó... Sí, le respondí...

Cuando llegué hoy, mi peluquero me recibió con una sonrisa, me dijo que pasara y me ofreció la misma butaca de siempre... Me puso aquella capucha con la que esperaba cubrirme de los cabellos que estaban por desprenderse de mí y me preguntó: ¿Lo de siempre? 

Mojó mi cabello y marcó la partidura... el primer tijeretazo que se llevó consigo un mechón considerable de mi cabello se sintió como una incisión en el corazón... Se me hizo un nudo en la garganta... A la medida que la tijera se siguió moviendo mis ojos se volvieron brillosos... Hasta el día de hoy me pregunto cómo me las apañé para no llorar... Eso era un auténtico adiós sin palabras...

Esta vez tuve la satisfacción de decir: Sólo las puntas...

Cuando acabó de cortar la mayor parte, tomó la navaja y remató... dando el toque final a su obra y el último estoque en lo que me quedaba de corazón...

El único sentimiento que no me abandona desde la primera vez, es aquel al salir y sentir que además de haberme quitado literalmente un peso de encima, realmente me siento más ligera... casi renovada... Sinceramente, ir al peluquero me sale mucho más barato y mucho más productivo que un psicólogo... sin querer herir susceptibilidades...


martes, 3 de febrero de 2015

De La Muerte...

There's a moment in your life when you realize that there's death in every one still alive...

You know each one of the people who surround you -and even you - is going to die someday... One day... Any day...

The thing is you're not expecting it to come every single day... you never expect that day to be today... You don't want it to be today...

domingo, 25 de enero de 2015

De la vida...

Cosas que sobran, cosas que faltan... 

Me conozco tanto que paso por alto mis errores más fatales, y me digo a mí misma que no son más que el hilo normal de mi carácter como si eso fuera excusa suficiente a mi comportamiento idiota...

Hace unos meses daba gracias por tener a ciertas personas a mi lado, apoyándome cuando otras estaban alejándose cada vez más... Hoy quisiera dejar de tener esa atención y que me dejaran en paz, quince minutos, un par de horas o días, tal vez un par de semanas...

Qué tan egoísta puedo llegar a ser... demasiado, al parecer... 

Y que soy humana, siquiera es pretexto... No sirve, no califica, no es apto como excusa para justificar mis pensamientos... 

Con qué cara me quejo después...