Me gusta lo que hago, me gusta donde estoy, me gusta como soy... Pero definitivamente tengo la sensación de que me pica el ser y el estar y quedarme y acomodarme a lo actual... Quiero moverme...
Ya va un mes de la vuelta a clases. Un nuevo semestre, nuevos ramos, nuevos profesores... Pero nada es novedad...
Tengo ganas de largarme, poner mi ropa en una maleta y ponerme a recorrer Chile, volver a Bariloche (lo conocí hace tan poco, pero lo amé. Libros y chocolates: el paraiso), conocer otros lugares... o simplemente meter todos mis bártulos en mis maletas y largarme a Chillán y encerrarme y no ver a nadie ni pensar en nada... ni en responsabilidades ni en obligaciones ni en... nada
Y no es que quiera alejarme de la gente, pero quiero paz... y no creo nunca haberla conseguido con gente a mi alrededor... Qué frustración.
Amo lo que hago, amo lo que quiero llegar a ser... Enseñar y poder ayudar... ¿Existe algo más lindo?
Pero no puedo, perdón, no quiero seguir aquí... o al menos, necesito un descanso... extenso...
Quizás sólo necesito algo en mi vida que la cambie un poco, que me haga sentir que no estoy detenida en el espacio sin sentido alguno... algo que me muestre que hay algo más por hacer... Y no sé qué es...
No hay comentarios:
Publicar un comentario