sábado, 31 de agosto de 2013

Congoja...

El nudo en la garganta, el escozor en los ojos, el sopor del corazón, la curvatura negativa de los labios... ¿No son esas las señales de la pena y las ganas de llorar a causa de no soportarla?

¿No debería ser ésta una sensación momentánea? ¿No deberían las lágrimas desahogar el dolor?

¿Por qué si ya he llorado tanto aún tengo ganas de seguirlo haciendo?

viernes, 9 de agosto de 2013

Comparaciones...

Hace dos años nos sentábamos en el Pizza Hut de Rengo y éramos de lo más felices. 

Hace dos años pedíamos la típica pizza napolitana y nos sentábamos juntos, todos amontonados porque eramos once pendejos en dos mesas para cuatro.

Hace dos años tomábamos Coca-Cola en vasos plásticos y hablábamos tantas estupideces que nuestro propio bullicio no permitía más conversaciones aleatorias y terminábamos hablando todos del mismo tema pidiendo turno para dar la opinión.

Hace dos años nos tomábamos una foto grupal para dejar el momento guardado para la posteridad.

Hoy no queríamos una tabla o comida cualquiera y el L'antica era la mejor opción.

Hoy la pizza tenía jamón, champiñones y cebolla; nada de queso barato y pedazos de carne deshidratada. Hoy la mesa era para tres... y sólo habíamos tres -podíamos haber sido cuatro pero la corriente de mis pensamientos mató esa posibilidad con anticipación -.

Hoy yo me bebí un café Bombón -que no es más que un expreso con licor y leche condensada -y quienes me hacían compañía tomaban cerveza. Todo en vasos de vidrio. Las conversaciones eran pocas y aisladas, no andábamos muy elocuentes al parecer.

Hoy no hubo fotografías.

Hasta un ciego se daría cuenta que las cosas han cambiado... Hasta un sordo oiría claramente palabras que no se han dicho porque sabemos que no quieren ser escuchadas...

lunes, 5 de agosto de 2013

Ella...

Ella viaja como siempre, al lugar de siempre y tiene el mismo tiempo para pensar que siempre, pero esta vez ella ha pensado en muy poco...

Ella no se da cuenta, pero pone en pensamientos sólidos el hecho de que le vale nada lo que piense la gente de ella... pero se da cuenta de que existen excepciones...

Ella pone por excepciones a su familia más cercana y a sus amigos... ella cree que ellos valen la pena aunque a veces quiera mandarlos a la mierda...

A ella le duela que se sienta tan sensible cuando esa gente parece no entenderla, porque ella cree que da lo mejor de sí para entenderlos a ellos...

Ella se siente sola la mayor parte del tiempo, pero está segura que de todos modos los tiene a ellos... por eso le duele más cuando dice que está acostumbrada a estar sola, pero siente que no es así...

Ella ha comenzado a escribir en tercera persona... porque duele menos cuando no habla de sí misma...

Ella cree que comenzará a hacer esto más seguido, pero cree que será más lindo si lo hace en papel...

Ella no sabe ya por qué razones escribe si nadie la leerá, pero lo sigue haciendo porque se libera y deja un poco de la carga que creía tener en cada palabra que se va con las teclas de su computadora...