Hace dos años pedíamos la típica pizza napolitana y nos sentábamos juntos, todos amontonados porque eramos once pendejos en dos mesas para cuatro.
Hace dos años tomábamos Coca-Cola en vasos plásticos y hablábamos tantas estupideces que nuestro propio bullicio no permitía más conversaciones aleatorias y terminábamos hablando todos del mismo tema pidiendo turno para dar la opinión.
Hace dos años nos tomábamos una foto grupal para dejar el momento guardado para la posteridad.
Hoy no queríamos una tabla o comida cualquiera y el L'antica era la mejor opción.
Hoy la pizza tenía jamón, champiñones y cebolla; nada de queso barato y pedazos de carne deshidratada. Hoy la mesa era para tres... y sólo habíamos tres -podíamos haber sido cuatro pero la corriente de mis pensamientos mató esa posibilidad con anticipación -.
Hoy yo me bebí un café Bombón -que no es más que un expreso con licor y leche condensada -y quienes me hacían compañía tomaban cerveza. Todo en vasos de vidrio. Las conversaciones eran pocas y aisladas, no andábamos muy elocuentes al parecer.
Hoy no hubo fotografías.
Hasta un ciego se daría cuenta que las cosas han cambiado... Hasta un sordo oiría claramente palabras que no se han dicho porque sabemos que no quieren ser escuchadas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario