lunes, 30 de diciembre de 2013

(Des)Conocimiento...

Y ahora tengo que obligarme a reprimir esta sensación que no conocía sino hasta hace una semana... Una semana exacta...

Mi ritmo cardíaco se acelera como estoy segura no había hecho desde que nací, porque irrelevante o no, nací con una arritmia cardíaca; mis manos tiemblan como si hiciera un frío que no he conocido ni en los peores inviernos, y mis dientes castañetean como intentando seguir ese compás descoordinado...

Mi cuerpo tiembla y un escalofrío me recorre entera. No, no baja sólo por mi espalda, sino que toma desde el primero de mis cabellos hasta la punta de mis pies y me da miedo. Mi respiración se agita de vez en cuando también...

Intento calmarme y convencerme de que las cosas podrían ser peor... pero no me convenzo, soy pésima en ello. Y sigo temblando...

Realmente no tengo miedo, siquiera podría describir la sensación que me posee en esos momentos de desesperación en que mi cuerpo parece tener vida propia y no sabe a dónde ir...

Nunca había sufrido una crisis de pánico, siquiera cuando mi padre estuvo en el hospital, demasiado grave como para que dijeran que un accidente como ese no lo cuenta dos veces... Pero ahora sí las sufro... y es una estupidez... o de eso debería convencerme, pero no puedo.

Soy otra vez yo, soy otra vez la culpable... y aún así no puedo hallar una solución... Porque simplemente no la hay... Porque no es problema sino más bien una encrucijada extraña y retorcida... ¿Cómo rayos es que sé exactamente cómo joderme la existencia en un abrir y cerrar de ojos? 

Cuando pienso que todo está en calma y que mi vida no puede ser más jodidamente aburrida, siempre sé cómo traer a mí algo que me desencaje... Soy una masoquista, al parecer...

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Placer...

Me subo a la micro y tomo asiento, con mis audífonos puestos, como de costumbre, echo una mirada afuera, sólo por rutina pues no hay nada nuevo que ver, nada que no conozca, tomando en cuenta que llevo casi seis años viviendo en el mismo lugar, y hasta ahí no hay nada que sorprenda a quienes van en la misma micro que yo... Bueno, dejando de lado mi apariencia de chica rara.

No es sino hasta que saco el libro de turno que la gente se pone más curiosa sobre mí.

Normalmente, luego de mi vistazo afuera, saco un libro de mi bolso y me concentro en él por el resto del viaje, sin preocuparme más que de vez en cuando por el exterior para no pasarme de largo y acabar más lejos del lugar que debería...

No falla que cada vez que levanto la vista, siento como la persona que está a mi lado se interesa por el libro que llevo en las manos, sea una señora, un señor, algún joven, incluso hasta algún niño o niña... Generalizando, estoy segura que la gran mayoría ha de preguntarse si es que aún no termino mis clases y si es que el libro que porto será parte de mis notas finales...

No.

El hecho es que ya acabé mis clases y simplemente soy una lectora empedernida, de estas románticas a las que el papel les llama más la atención que las nuevas versiones digitales, y que no se avergüenza de sentarse en cualquier lugar de esta ciudad y sacar su libro para despejar y llenar la mente, todo al mismo tiempo...

Hoy por hoy, me acompaña: Mi vida querida de Alice Munro... Sí, el premio novel de literatura de este año... Sinceramente, es una recopilación de cuentos a los que aún no les encuentro el sentido, pero espero hacerlo cuando acabe, que lo más seguro será para finales de esta semana o comienzos de la próxima, todo bajo la atenta mirada de alguien que se preguntará por qué llevo mis ojos pegados a las páginas de tan particular objeto...

domingo, 10 de noviembre de 2013

Sueño...

Anteayer volví a pensar en ese sueño que vino a mí hace poco más de semana y media atrás... En él, alguien intentaba suicidarse y como consecuencia de ello, yo iba a morir también... pero la muerte se retrasaba y cuando me cansé de esperar, desperté...

Cuando volví a la conciencia y al presente no sentí miedo como, quizás, una persona normal lo hubiera hecho, por el contrario, me sentía tranquila, demasiado tranquila y había intentado dejar el sueño junto a todos los demás que por alguna extraña razón puedo recordar...

Pero luego vino a mí el recuerdo de aquellos sueños que me han traído mensajes en el pasado... ¿Qué si éste fuera uno de ellos? ¿Qué si quisiera decirme algo?

No creo que vaya a morir, ningún sueño me ha dicho literalmente lo que ha de pasar, pero me da pistas -que rara vez entiendo -... Quizás algo muera dentro de mí, un sentimiento, una emoción... algo de ambos... quién sabe...

De lo que sí puedo estar segura es que algo cambiará... Quizás no ahora, quizás no en un mes o un año, pero ciertamente lo hará...

jueves, 3 de octubre de 2013

Amistades Perdidas...

Y yo, que me creía casi recuperada de esta mala racha de sentimientos devastadores y nada sanos, vengo aquí a darme de nuevo contra la pared...

Ya no quiero llorar más, no quiero que el pecho me arda de esta forma inconsolable en la que ha encontrado un hobby, porque, al menos para mí, no es entretenido... 

Creer en amistades, que quizás nunca fueron falsas, pero tampoco fueron lo suficientemente fuertes como para hacer de mí una necesidad... así como yo hacía de ellos...

No quiero decir que es injusto, porque la palabra ya se ha usado tantas veces que ha perdido su significado, pero no es menos que doloroso sentirme desplazada de una manera tan fácil...

Los amigos nunca están seguros, y al menos la vida me ha demostrado que en comparación con el amor, es más difícil mantener una amistad... ¿A quién mierda se le ocurrió decir que no era así?

Quizás sólo estoy dolida... quizás, sólo quizás... pero, ¿quién no lo estaría cuando las penas vienen una tras otra sin darte un descanso siquiera?

Vida 2 - Francisca 0

domingo, 15 de septiembre de 2013

Imagen...

Y ahora, que todo parece ir mejorando -mi ánimo, principalmente -, me llega esta duda... tonta, sin sentido, bizarra y tal vez sin necesidad, pero está ahí de todos modos, y ahora, sí, ahora, en este momento, se me acrecenta en la cabeza...

Porque pensé que me acordaba de todo, porque creía que no había momento que no recordara, porque me aferré a mi propia memoria ciegamente, viene este recuerdo, éste único a jugar conmigo...

Una imagen y nada más... No hay sonido, no hay sensaciones... Nada... Una imagen que más que una fotografía es un pequeño gif...

Lo peor de todo es que no puedo convencerme de que sea una creación de mi imaginación... porque hace mucho que mi imaginación ya no jugaba en esa liga... 

Pero no hay sonido... No hay sonido y eso me preocupa mucho más que la falta de recuerdos sobre las sensaciones... porque he de reconocer que aún confío en mí misma y me creo cuando me digo que aquí ya no hay sensaciones por aquellas demostraciones... Pero no hay sonido... No sé que me dijo, no sé qué le dije... No sé qué nos dijimos...

Sé que debo despreocuparme, de todos, definitivamente ninguno de los presentes lo recordará... pero la imagen me dará una que otra vuelta en la cabeza...

domingo, 1 de septiembre de 2013

Analogía...

Hoy por la tarde me dirigía a la playa... para darle un respiro al cuerpo, para darle un respiro al alma...

En mi camino, obligatoriamente, tenía que pasar por delante de unos edificios que han hecho derrumbar hace meses ya, dejando los escombros en el mismo lugar donde cayeron... pero hoy había algo que yo no había visto, más bien alguien...

En medio de los escombros había personas escarbando -si se me permite la palabra -para encontrar algo que pudiera servir entre tanta basura... por muy superficial que suene, no pude evitar pensar en mí, en este derrumbe de espíritu que soy...

¿Habrá en algún lugar alguien con intereses en encontrar algo bueno entre los deshechos que he dejado de mí misma? ¿Habrá algo aquí que valga la pena rescatar?

sábado, 31 de agosto de 2013

Congoja...

El nudo en la garganta, el escozor en los ojos, el sopor del corazón, la curvatura negativa de los labios... ¿No son esas las señales de la pena y las ganas de llorar a causa de no soportarla?

¿No debería ser ésta una sensación momentánea? ¿No deberían las lágrimas desahogar el dolor?

¿Por qué si ya he llorado tanto aún tengo ganas de seguirlo haciendo?

viernes, 9 de agosto de 2013

Comparaciones...

Hace dos años nos sentábamos en el Pizza Hut de Rengo y éramos de lo más felices. 

Hace dos años pedíamos la típica pizza napolitana y nos sentábamos juntos, todos amontonados porque eramos once pendejos en dos mesas para cuatro.

Hace dos años tomábamos Coca-Cola en vasos plásticos y hablábamos tantas estupideces que nuestro propio bullicio no permitía más conversaciones aleatorias y terminábamos hablando todos del mismo tema pidiendo turno para dar la opinión.

Hace dos años nos tomábamos una foto grupal para dejar el momento guardado para la posteridad.

Hoy no queríamos una tabla o comida cualquiera y el L'antica era la mejor opción.

Hoy la pizza tenía jamón, champiñones y cebolla; nada de queso barato y pedazos de carne deshidratada. Hoy la mesa era para tres... y sólo habíamos tres -podíamos haber sido cuatro pero la corriente de mis pensamientos mató esa posibilidad con anticipación -.

Hoy yo me bebí un café Bombón -que no es más que un expreso con licor y leche condensada -y quienes me hacían compañía tomaban cerveza. Todo en vasos de vidrio. Las conversaciones eran pocas y aisladas, no andábamos muy elocuentes al parecer.

Hoy no hubo fotografías.

Hasta un ciego se daría cuenta que las cosas han cambiado... Hasta un sordo oiría claramente palabras que no se han dicho porque sabemos que no quieren ser escuchadas...

lunes, 5 de agosto de 2013

Ella...

Ella viaja como siempre, al lugar de siempre y tiene el mismo tiempo para pensar que siempre, pero esta vez ella ha pensado en muy poco...

Ella no se da cuenta, pero pone en pensamientos sólidos el hecho de que le vale nada lo que piense la gente de ella... pero se da cuenta de que existen excepciones...

Ella pone por excepciones a su familia más cercana y a sus amigos... ella cree que ellos valen la pena aunque a veces quiera mandarlos a la mierda...

A ella le duela que se sienta tan sensible cuando esa gente parece no entenderla, porque ella cree que da lo mejor de sí para entenderlos a ellos...

Ella se siente sola la mayor parte del tiempo, pero está segura que de todos modos los tiene a ellos... por eso le duele más cuando dice que está acostumbrada a estar sola, pero siente que no es así...

Ella ha comenzado a escribir en tercera persona... porque duele menos cuando no habla de sí misma...

Ella cree que comenzará a hacer esto más seguido, pero cree que será más lindo si lo hace en papel...

Ella no sabe ya por qué razones escribe si nadie la leerá, pero lo sigue haciendo porque se libera y deja un poco de la carga que creía tener en cada palabra que se va con las teclas de su computadora...

sábado, 13 de julio de 2013

Nadie como tú...

Tantos recuerdos atacándome los pensamientos en los últimos días... Tú, yo, nuestra niñez, nuestra pubertad... No, no es que quisiera volver a cuando estábamos así... pero no puedo evitar la nostalgia...

Me río sola al recordar cómo en aquellos días de verano que pasábamos juntas nos encerrábamos a escuchar pop a todo volumen, gritando al son de las canciones, corriendo en círculos dejando escapar una euforia digna de admiración...

¿En qué minuto dejamos de jugar con las herramientas de trabajo de nuestros padres? ¿En qué momento las distancias nos formaron esta muralla que quiere parecer inofensiva, pero que ya sabemos de qué va?

Te extraño, sí... pero soy demasiado dura como para reconocerlo en voz alta...

Te extraño...

Suena: Nadie como tú - La Oreja de Van Gogh

miércoles, 19 de junio de 2013

Mal...

Contener las ganas de llorar porque siento que me he equivocado en todos los últimos pasos dados...

Dejar que mi pasado revolucionara mis hormonas y poner mis ojos y sentimientos en un hombre mayor no han sido mis mejores ideas en mucho tiempo...

Y ahora... ¿ahora, qué? Poner en marcha el plan de reestructurar todo me parece bien... Me he equivocado tanto... TANTO...

Soy una idiota, pero como siempre he de reponerme... he de saber hacerlo...

jueves, 6 de junio de 2013

Tacto...

Tan débil. Ambos. Tú, yo. ¿A quien rayos se supone que le eche la culpa?

Te acercas y es como si lo pasado no existiera... Demonios, es como si ni tu presente existiera... Y, por Dios, que el resto del tiempo soy honestamente consciente de él, pero tú parecieras siquiera saberlo...

Cada vez que te acercas con esa ligereza, con esa demanda de mí es como si simplemente me fuera a dejar estar... pero luego se activa algo dentro de mí que me dice que te mantenga a rayas... y aún así, a ratos no puedo soportar el estar tan cerca... ¡Mierda! El estar así de cerca debería sernos prohibido...

Me gusta jugar contigo... Y veo en tus ojos que te gusta jugar conmigo... Malditos egoístas en los que nos hemos convertido...

Rodeas mi cintura, e intento apartarte, pero vuelves a acercarme a ti, asiéndome para poder sentir que me tienes... Técnicamente que me posees, pero no...

Si no puedo pelear con mis instintos más bajos, al menos pelearé por mis sentimientos... Esos no te los vuelvo a entregar ni muerta... Ni muerta...

martes, 7 de mayo de 2013

X

Tenía el pulso saltado, la cabeza dándome vueltas y la boca reseca...

No, no habíamos hecho nada de lo que pudiéramos arrepentirnos luego, pero no podía creer cómo era capaz de ponerme en ese estado con simplemente hacerme rabiar. Tenía la adrenalina a tal punto que pensaba que si no hubiésemos estado en un lugar público me hubiera abalanzado sobre su cuerpo... a sabiendas de que no me pondría resistencia.

Él quería que lo golpeara, y cada vez que le hacía caso quería simplemente golpearlo aún más, y era idiota, enfermizo, ridículo... curiosamente excitante... podía sentir mi libido subir cada vez que él me acercaba a su torso para frenar mis golpes que él mismo incitaba y su hombría rozaba, no, se acariciaba con mi parte erógena, aún vestidos.

Quería seguir golpeándolo, soltábamos lascivia con cada golpe, con cada mirada, cada vez que me apretaba contra él intentando retenerme con fuerza, demostrándome la potencia de su masculinidad; y al parecer él quería seguir siendo víctima de mis puños que no podían hacerle daño, encontrando su diversión en el hecho de acelerar mi pulso, apresarme en sus brazos como hace tanto no hacía y buscar en mí - quizás - aquello que en otro cuerpo no puede encontrar.

Quisiera decir que me siento culpable por las sensaciones que ÉL me ha hecho sentir...

No, la verdad, es que no...

miércoles, 17 de abril de 2013

Ese momento...

Ese momento en el que te das cuenta que tu gata ya lleva más de dos años contigo y que llevas casi toda tu vida escribiendo. Ese momento en que te das cuenta que tu hermana acaba de cumplir los 17, y que tu hermano va a cumplir los 15 y se siente tan valiente como para enamorarse por primera vez. Ese momento en que te das cuenta de que han pasado más de diez años desde que perdiste tu primer amor, ese al que nunca te le declaraste. Ese momento en que recuerdas que has pasado catorce años estudiando y ya vas en tu decimoquinto año, dándote cuenta que nunca le has fallado a tus sueños. Ese momento en el que te das cuenta que aunque estés sola, no hay motivo en la vida que te haga estar triste. Ese es el mismo momento en que te aclaras la garganta al recordar que la muerte de tu abuelo hace casi trece años atrás aún te afecta y que la de tu abuela hace casi seis tampoco te es indiferente. Ese momento en que te das cuenta que la tristeza perdura con los años, pero no es necesario revivirla cada día. Ese momento en que la vida parece haberte atrapado al vuelo en el camino y sólo ahora haces amago de protestar porque necesitas un descanso.

Ese momento en que te das cuenta que estás a medio camino de llegar a tus veinte y que recién tu vida está empezando...

miércoles, 6 de marzo de 2013

Enfermedad...

'No sé a qué se pueda deber lo tuyo'... 'Lo tuyo' ¿Qué? ¿Acaso esto a pasado a ser un caso patológico? Además, ¿Qué carajos se supone que es 'lo mío'? ¿El estar sola? ¿Mi soltería empedernida? Pues al parecer sí... Eso es 'lo mío'...

Qué hondo caló esa frase de ocho palabras en mí... Sobre todo porque venía de parte de un familiar...
¿Tan mal está que a mi edad no tenga una pareja? Creí que a todos les quedaba muy claro con sólo verme que yo no soy una mujer que guste, sino una que enamora... y no, no es ego de sobra, es realidad, señores...

Me explico: Una mujer que guste, es aquella que entra por los ojos, que te encandila con sólo verla pasar, que te intriga con una mirada... en mi lugar, y a mi favor, puedo decir que soy de las personas que debes conocer para que te llame la atención y que debes apreciar para querer... Sí, soy alguien complicada...

Y bueno, quizás todo se sume que en estos dos años y medio no he vuelto a encontrar a alguien a la altura de mi carácter, alguien a quien este desafío le parezca interesante... quizás deba seguir esperando... y dejar de preocuparme por los intentos de diagnóstico de mis parientes.

viernes, 18 de enero de 2013

Escapar a tiempo...

Aún no sé cómo hice para generar esta especie de botón de auto-salvación dentro de mí... Aún no sé cómo generé esta vía de escape cada vez que siento que mi corazón quiere anteponerse a la razón...

Aún siquiera le he dejado entrar a mi mente, pero siento como poco a poco se abre paso intentando instalarse allí... pero no puedo permitírselo... no puedo porque quizás esas no son sus reales intenciones... y luego quedaría yo, allí, con ilusiones vagas que nunca tuvieron raíces cuando yo ya les buscaba un lugar para que se asentaran...

En este momento es cuando llevo mis manos hacia el botón y doy alerta de arranque... mis pensamientos deben dirigirse a otro lugar, escapando de este voraz enemigo de la cordura... y mis miradas deben alejarse del creador de tanta emoción que no encuentro necesaria porque -creo- no es correspondida...

¿Cuántas veces he hecho esto ya? Dos, tres quizás... Pero es que no puedo hacer otra cosa que huir... no puedo dejar mi corazón expuesto a un nuevo daño, no puedo darme ese lujo porque me lo destrozarían al pobre... ¿Podría mi corazón soportar otra desilusión? ¿Podría soportarla yo?