martes, 15 de noviembre de 2011

Conciencia...

Estaba ahí, tan cerca de mí que podía saborear la victoria... Estaba a un movimiento de conseguir aquello que había codiciado por meses... Y cuando ya casi podía sentir ese trofeo entre mis manos, un instinto más poderoso que mis ganas se atravesó por mi mente... La Amistad...

¿Dañaría a alguien que quiero por conseguir aquello que deseo? No me creo capaz de ello... Sé que a veces puedo dejar los escrúpulos guardados en el cajón del fondo, pero los amigos son cosa distinta... No me puedo olvidar de ellos... Siento el deber de protegerlos, de valer por ellos y no dañarlos, por descontado...

Pero luego me quedo pensando una y otra vez en eso que dejo escapar por ver por ellos en primer lugar... Y me intento convencer con la idea de que si faltara a mis ideales el remordimiento sería mucho peor... Me convenzo de ello hasta que dentro de mí se refleja algo muy parecido a la aceptación del hecho...

Mas, un poco más en el fondo de mí, la conciencia me pide exhausta, que la olvide y haga lo que desee... Y hacerle caso o no, es ardua decisión...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Transparencia...

Siempre creí ser la chica rara... ¿Pues qué digo? Aún creo ser la chica rara y eso me gusta...


Soy alguien aparentemente igual a una chica promedio, pero pienso como un chico y, a veces, actúo como uno, entro en trances onda "comunicación con los extraterrestres" de los que nadie me saca e imagino más cosas que un cineasta... Adoro sentir la lluvia en el rostro, al menos cuando nadie puede ver la maraña que tengo por cabello, odio las mentiras como si fueran asesinatos y la verdad, a veces, puede darme tanto miedo como la oscuridad a un niño pequeño... Estoy llena de contradicciones y de decisiones unilaterales... Busco amor, pero al mismo tiempo huyo de él como si fuera la peste... No puedo entenderme siquiera yo, por eso no pido la comprensión de nadie... Soy pésima haciendo amigos y, a ratos, odio eso, pero adoro mantener a los que ya tengo... Y mi mayor deseo es no perderlos...

Me hago la fuerte con muchas cosas y aunque me hieran, sonrío y presto oído a los demás... Eso es mejor que evocar toda mi concentración en mi propio sufrimiento... Creo...

Y como ahora, suelo tener ataques de sinceridad en los que más de lo que quiero decir sale a la luz...

domingo, 6 de noviembre de 2011

Problemas...

Esa sensación de que mi vida ha caído en un plano literalmente liso... sin relieves, sin altos ni bajos... una temporada de tranquilidad inquisitiva que me lleva a preguntarme ¿Realmente era malo cuando tenía algún percance, cuando las cosas no me iban del todo bien? Quizás no, y yo me quejaba de más...

Pensándolo bien, cada problema, cada disyuntiva, cada obstáculo me ayudó a crecer, me enseñó algo...

¿Podría, acaso, quejarme de ser cómo soy ahora? Bueno, tal vez sí, pero en cierto sentido todo ayuda.

Y quiero seguir creciendo de esa manera... Pero ya no hay problemas... Sólo vacíos, los que intento olvidar... Porque esos duelen y prefiero problemas arduos, que recuerdos dolorosos... El tiempo, de ello estoy segura, se encargará de darme esas pequeñas molestias que necesito para hacer de mi vida un momento de realidad...