viernes, 28 de enero de 2011

Explosión...

Hubiera preferido una bofetada o una mala palabra… cualquier cosa, antes que enterarme de este modo sobre lo que estaba pasando… porque mientras me dabas espacios para la esperanza, tú ya habías decidido por algo muy diferente y muy distante de mí… y aún así tuviste el valor de darle alas a mis pensamientos… Yo te quiero… te quiero odiar, por todo el daño que me estás causando, por ser la persona responsable y causante del orificio que acaba de nacer en el medio de mi pecho, de esta molestia y ardor que se siente en mi corazón, de este resentimiento que se apersonó en mi alma y de este mal sabor de boca que me llevo, cuando pensé encontrarme con algo, al menos, más agradable… el chasco recibido no se compara con el golpe encajado en mi ser…
Nada es comparable con este dolor que no se siente en mi cuerpo... pero que mi ser no es capaz de asimilar y soportar...

miércoles, 12 de enero de 2011

Decisiones sin pensar...

Últimamente, no me doy cuenta y la decisión se tomó... no lo hice yo, pero tampoco alguien ajeno a mí, mi subconsciente tal vez, no lo sé...

Pregunta hecha, respuesta dada... Algo automático dentro de mí mente o mi corazón me hace modular y soltar eso que, aunque lo pienso, nunca habría soltado a boca jarro...

Sinceridad... ¿De qué me sirvió ser sincera, cuando los demás nunca lo valoraron? Ya no importa... porque a pesar de todo no dejo de serlo y peor ahora con esta disparada subconsciencia autónoma...
Que deje de importarme será lo mejor... total, siempre se me enseñó a decir la verdad aunque duela...

viernes, 7 de enero de 2011

Casi Dos...

¿Cómo pasó? Ni cuenta me di...

Los minutos, los días y cada momento vivido se me escaparon en un torbellino que pasó dejando una inmensa huella que aún no se borra, que permanece allí como queriendo decirme: nunca te olvides de que los torbellinos no somos establecidos, vamos y venimos como se nos da la gana... Y así lo compruebo, todo va y viene a su antojo, como si mi vida, mente y corazón en juego no merecieran la suficiente valía de apreciarlos y no atrofiarlos más de lo que ya están...

Torbellino desgraciado, torbellino inconsciente... torbellino palpitante, torbellino doliente...

Somos ambos, soy sólo yo, es sólo él... Soy parte de ese torbellino que se encamina a destrozar una parte de mí, pero que al mismo tiempo deja espacio disponible para crear nuevas cosas desde los cimientos antiguos...