Hubiera preferido una bofetada o una mala palabra… cualquier cosa, antes que enterarme de este modo sobre lo que estaba pasando… porque mientras me dabas espacios para la esperanza, tú ya habías decidido por algo muy diferente y muy distante de mí… y aún así tuviste el valor de darle alas a mis pensamientos… Yo te quiero… te quiero odiar, por todo el daño que me estás causando, por ser la persona responsable y causante del orificio que acaba de nacer en el medio de mi pecho, de esta molestia y ardor que se siente en mi corazón, de este resentimiento que se apersonó en mi alma y de este mal sabor de boca que me llevo, cuando pensé encontrarme con algo, al menos, más agradable… el chasco recibido no se compara con el golpe encajado en mi ser…
Nada es comparable con este dolor que no se siente en mi cuerpo... pero que mi ser no es capaz de asimilar y soportar...
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