martes, 14 de diciembre de 2010

Cuando no es como debería ser...

Supongo que no se debe esperar que las cosas vayan como la seda… y digo debe, porque si no se puede es porque no se debe, no porque no se quiere… pero en fin, en muchos sentidos es bueno que no todo sea perfecto, y así las cosas son perfectas, valga la llana y estúpida redundancia.

Si las situaciones no son las favorables, al menos, nos hacemos el esfuerzo de que sean amenas y disfrutables… quizá hasta placenteras, sin querer sonar tentador… mas, la verdad es esa… cuando las cosas no son como nos gustaría nos esforzamos al máximo para que, como mínimo, disfrutemos el momento, porque en la loca realidad, cuando algo está totalmente a nuestro favor se nos hace monótono, aburrido, predecible… y nos abrumamos porque nos damos cuenta de que no es lo que realmente queremos y, por eso, no ponemos nada de nuestra parte para que todo vaya mejor… porque se nos desmorona la confianza en nosotros mismos, en lo que creímos que era lo mejor, pero no lo era…

Me encanta la inestabilidad y la poca ligereza de mi vida, porque así tengo un motivo para hacer mi existencia más amena, con lo que yo quiero que sea cuando no debería ser y con lo que debería ser cuando yo no quiero que sea…

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