sábado, 15 de septiembre de 2012

Malicia...

Me dices: "no quiero que volvamos otra vez a lo mismo de antes"... ¿Y cómo es que tus ojos me miran con ganas de devorarme? ¿Cómo es que se nota en tus labios esas ganas de besarme, esas ganas que ya no te aguantas?

Disque-guerrilleas contigo mismo, pero a mí no puedes engañarme, a mí que te conozco de hace tanto. Porque cada vez que sientes mi cercanía te consumen las ansias de abalanzarte a lo que pueda ocurrir, dejar que tu cerebro se apague un momento y te deje de recordar que si das un paso más, estás perdido.

Siquiera te preguntas si por mi mente está pasando lo mismo, y la verdad es que te diría que no, si me lo preguntaras, pero no he de negarte que me produce cierto gozo el ver ese fuego asomando por tus ojos. Es entretenido el ver cómo puedo jugar contigo por un momento y tú te prestas tan graciosamente como mi juguete.

Me siento mala... y, extrañamente, me gusta eso.

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