miércoles, 26 de junio de 2019

"Amigos"

La pregunta pende sobre ambos cada vez que nos vemos. ¿Podemos G. y yo ser amigos?

Probablemente la respuesta sea no. Hay demasiada química entre nosotros, lo que no sería malo si no fuera porque él tiene alguien que podría salir dañada.

Las amistades usadas en contra de una atracción son armas de doble filo. Ya lo viví con D., y con él sólo hice el intento en nombre de lo que alguna vez hubo entre ambos, resultó que esa fue peor idea que cerrarle la puerta en la cara. Nada pasó, mi temperamento y carácter ganando la partida, pero no sé si pudiera ser fuerte otra vez cuando las circunstancias están aún más llenas de un "y si...".

Con D. no habían sorpresas, nada que pudiera decir o hacer me sorprendería, lo que me hizo quedarme era la costumbre de tenerlo cerca. Pero con G. las posibilidades son infinitas, y eso es mucho más tentador. Porque la historia entre G. y yo no tiene nada más que miradas, gestos y segundas intenciones en su bóveda. Nada palpable, nada que pese... nada que pueda sernos imputable. 

No, no podemos ser amigos cuando siempre habrán tantos caminos por los que podríamos desviarnos. Tantos atajos prometiendo una salida más rápida de las sensaciones que creemos tener. Y las buenas intenciones han pavimentado por milenios el camino al infierno. No podemos arriesgarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario