miércoles, 9 de agosto de 2017

Logros...

He llegado a este punto en que la mayoría de las metas que me he puesto en la vida se encuentran al lado de un tick. Mi carrera está terminada -soy oficialmente profesional, soy madrina de un niño hermoso que es además mi primo, obtuve mi licencia de conducir... hay tantas cosas que han pasado en los meses de este 2017 que me han hecho preguntarme cuál es el siguiente paso. Por eso después de esta lista de logros, está exactamente esa pregunta: ¿Qué sigue?

Oh, siguen muchas cosas, pero estoy imposibilitada de realizarlas en el corto plazo y eso me hace sentir algo estancada. 

Había vivido hasta ahora en medio de los procesos que me llevaban a cumplir aquellos logros o viviéndolos plenamente. Pero en este momento no me encuentro en ninguno de esos planos y el día a día se me presenta fome, aburrido, monótono... ninguna de esas palabras presentan un gran aditivo a mi vida y eso desinfla mi ánimo. El que necesito para mis siguientes etapas.

Hoy en día, vivo a base de sueños y castillos en el aire para aquellos planes que no tienen fecha...


miércoles, 5 de abril de 2017

Houdini del siglo XXI...

Como en un acto de magia, apareciste de la nada cuando ya casi no te pensaba... Y luego volviste a desvanecerte como si nunca lo hubieras hecho...

Como te dije alguna vez, te haces una idea errónea de mí y de lo que quiero en esta vida... si vienes o si vas, en este punto, no me preocupa, porque no es una decisión cuyas consecuencias tenga yo que soportar... que vengas o te vayas, no afecta mi vida más allá de aquellas horas en las que tu espectáculo de aparición se desarrolla...

Sólo te observo... No estoy aquí para hacer las de ayudante del show...

Yo no (me) amarro a nadie.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

(No) Dueles...

Tengo esta necesidad en mitad del pecho de verbalizar el porqué no me dueles tanto como cabría pensar... No te debo explicaciones porque nunca fuimos nada realmente, pero aún así quiero hacerlo, para sacármelo del sistema... para sacarte un poco más a ti también...

Cuando tenía 15 años, y hasta pasado mi cumpleaños número 17, amé a alguien con todas mis fuerzas. Era la segunda persona a la que amaba, porque sí, a mis 23 años ya he amado dos veces, con la diferencia de que en esa segunda ocasión el amor se volvió concreto: él fue mi primer beso y mi primera pareja... sentía que el amor se había multiplicado dentro de mí sólo por esa razón.

Pero a lo largo de esos dos años, entre idas y venidas, él, que tenía mi corazón a su disposición, se encargó de romperlo una y mil veces, de destrozarlo y hacerlo añicos... No digo que no haya habido momentos buenos, porque los hubo a montones también, y tampoco digo que yo no haya sido mala con él durante esos años, porque lo fui... por inmadura, por inocente, por indecisa... pero el punto es que mi corazón fue un prisionero de su agridulce tortura durante dos años.

No fue hasta que reuní el coraje para salir de aquel círculo vicioso que pude darme el tiempo de reconstruir mi corazón y mi amor propio, y desde entonces he tenido años en los que me he dedicado a embalsamarlo con cariño y dedicación... tanto que hoy en día parece como nuevo, y cuenta con todas las comodidades de un corazón recién salido al mercado... pero no te engañes, porque bajo la apariencia de un neófito, este corazón trae un blindaje anti-balas... resiente el golpe, pero ya no se rompe...

Es así que tu efímera estadía en mi vida y tu arrebatador recuerdo no me duelen tanto como yo misma esperaba que lo hicieran... Subestimé a mi propio corazón... Te recuerdo, sí... Extraño esas pequeñas cosas que te hacen ser tú y que a mí me hacían sentir cálidamente bien... Pero no voy a derramar más lágrimas que las de aquella tarde derramé por ti... Porque no puedo, porque ya no soy ese tipo de chica... 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Pensar(le)...

Cada día, cerca de la una y pasado las dos, olvido su rostro, se mezcla entre el mar de personas que he conocido a lo largo de mi vida... más larga que la suya... y no puedo negar que durante esos minutos me siento algo feliz, algo liberada, algo menos responsable...

Pero luego, sin que siquiera pueda darme cuenta del momento exacto en el que ocurre, han dado las tres y ya está su rostro clavado en mi memoria y detrás de mis ojos... y eso también me alegra, y me confunde, y me desestabiliza... Yo debería ser quien pone los límites, pero los deshago siquiera antes de materializarlos...

Pienso lo que no debería más seguido de lo que es sano y recomendable... Sólo me consuelo con paños tibios de experiencias anteriores y diciéndome que tarde o temprano esto será un recuerdo... probablemente uno bonito... o eso espero...

miércoles, 17 de agosto de 2016

Mirada...

Esos ojos... Podría caerme en esos ojos como en un pozo de agua viva y al mismo tiempo ahogarme, feliz y contenta, pero triste y desolada...

Una mirada tan joven, tan inocente, en ese cuerpo desenvuelto a la temprana adultez...

Aún no puedo poner en palabras lo que me provocó esa mirada que, sincera y probablemente, no intentaba decirme nada... pero me dijo demasiado...

Esos ojos... quizás vuelvan a rondarme los pensamientos esos ojos...