lunes, 19 de julio de 2010

Llueve...

Llueve y no creo que vaya a parar. El suelo aún está seco. Las gotas golpean fuerte y doliente contra mi rostro. Mi corazón se va quedando seco.

No sé si es mi culpa ser un ente tan complicado. La vida es algo fácil, pero no consigo olvidar aquello que he visto pasar y no pude evitar... por más que estuvo en mis manos. Qué idiota, qué ser tan predecible. Para qué lamentarse de eso que ya no hicimos o de eso que hicimos cuando todavía nos quedan muchos errores por vivir, mucho errores que llorar y muchos que intentar redimir sabiendo que no lo conseguiremos.

Sufrimiento, realidad de la vida y de la existencia.

Martirio, elecciones hechas por mero masoquismo.

Realidad, cuadro pintado a trazos claros con matices oscuros que le dan firmeza y desestabilidad.

Paradoja, los parajes y pasajes de los días.

jueves, 28 de enero de 2010

Humanidad...

No. No puedo evitar sentirme culpable, sólo por el hecho de que soy humana. Me ha intentado convencer yo misma, y creánme que soy buena en ello, pero ni yo lo conseguí. Es que no encuentro los argumentos necesarios par replicarme que no tengo la culpa de hacer sufrir a otros.

Es que no hay derecho, ni yo ni nadie en este vasto planeta tiene por que hacerle daño a los demás, y jodidamente lo he logrado, lo he hecho sin intención, pero lo he hecho... y por qué?. Porque soy estúpidamente humana. Y estoy plenamente consciente de mis actos, pero no puedo arrepentirme, de todos modos, sé que algún día, como todos, olvidaré los malos momentos de ahora y me alegraré por los buenos momentos (porque es verdad, todo es momentáneo) que me abunden en algun minuto determinado y lo de hoy sera una insignificancia de la que no me acordaré.

Pero , hasta que eso no pase, no dejaré de sentirme el ser mas aborrecible de este planeta. Al igual que cada uno de los seres humanos con los que cohabito, tras mandarse una embarrada (o cualquier eufemismo que se quiera usar para "cagada")

jueves, 2 de julio de 2009

Carta a nadie... y a alguien (aunque suene contradictorio)

Hoy te he visto, pero no te he dicho nada por no hacer evidente que se exactamente cuando estás y cuando faltas. Me has visto, pero no me has dicho nada y no te lo reprocho, sé lo que tu corazón siente, lo he oído en el viento y en el susurro de otras personas, por si quieres saber yo siento lo mismo.

Me siento una niña pequeña cuando estás cerca mío, mi cuerpo y mi ser tiemblan enteros y no sé si te das cuenta.

Te quiero, pero por quererte te odio, y aunque pueda sonar ilógico es lo que siento. No lo elegí, no lo elegimos, pero aún así lo sentimos. Te quiero y no sé si leerás esto algún día, alguna tarde en que quizás estemos juntos, o con nuestra mala suerte estemos más separados que ahora...

Sabes que te deseo lo mejor y nunca podría desearte algún mal, te quiero, no lo olvides...


FREYA... o simplemente Francisca para ti...

lunes, 11 de mayo de 2009

Destino...

El destino lo va formando uno día a día con cada uno de los pasos que da, con cada una de las acciones que realiza.

Cada persona es parte de nuestro destino porque cada persona que pasa por tu vida lo hace por una razón en especial.

Si esa persona se aleja dejara una enseñanza en nuestra vida, cosa que quizás con otra persona jamas hubiera aprendido. Por ahora todo quien esté en nuestra vida es importante, no importa si las experiencias sean buenas o sean malas (aunque nunca deben ser tan malas) ya que de todos modos aprenderás algo que te servirá para toda tu existencia.

domingo, 18 de enero de 2009

¿La Felicidad Existe?

Esa pregunta se la han hecho casi todas las personas más de una vez en la vida, pero son pocas quienes han llegado a la verdadera respuesta. La felicidad está en todas partes, cada uno de los días de nuestro tiempo en este planeta, creemos no encontrarla, pero ella está allí, si no la vemos es porque está en nuestro ser el siempre querer algo más para ser felices. Puede ser tan sólo un objeto material o quizás algo más espiritual, como un amigo o un ser que te ame. Nadie (O casi nadie) esta contento con lo que tiene en este momento, si pudiéramos entender que lo que tenemos en el presente es todo lo que necesitamos para obtener la ansiada felicidad, seríamos seres sin sufrimiento y no veríamos todo el tiempo las malas cosas que nos ocurren, sino que pondríamos en su lugar las cosas que vivimos a diario y nos hacen reír o talvez llorar (Pero de alegría) como la llegada de alguien a la familia, el haber conocido a una persona de otro ambiente, el conseguir un nuevo amigo, etc.

Sólo quien tiene presente que la felicidad es el presente será enteramente feliz.