viernes, 18 de enero de 2013

Escapar a tiempo...

Aún no sé cómo hice para generar esta especie de botón de auto-salvación dentro de mí... Aún no sé cómo generé esta vía de escape cada vez que siento que mi corazón quiere anteponerse a la razón...

Aún siquiera le he dejado entrar a mi mente, pero siento como poco a poco se abre paso intentando instalarse allí... pero no puedo permitírselo... no puedo porque quizás esas no son sus reales intenciones... y luego quedaría yo, allí, con ilusiones vagas que nunca tuvieron raíces cuando yo ya les buscaba un lugar para que se asentaran...

En este momento es cuando llevo mis manos hacia el botón y doy alerta de arranque... mis pensamientos deben dirigirse a otro lugar, escapando de este voraz enemigo de la cordura... y mis miradas deben alejarse del creador de tanta emoción que no encuentro necesaria porque -creo- no es correspondida...

¿Cuántas veces he hecho esto ya? Dos, tres quizás... Pero es que no puedo hacer otra cosa que huir... no puedo dejar mi corazón expuesto a un nuevo daño, no puedo darme ese lujo porque me lo destrozarían al pobre... ¿Podría mi corazón soportar otra desilusión? ¿Podría soportarla yo?

lunes, 17 de diciembre de 2012

Escena...

Una escena... Esa escena... Dos personas se abrazan, mientras actúan algo que realmente les es ajeno... Ellos son actores interpretando a dos personajes quizás muy diferentes a ellos y ese abrazo fue todo lo que necesité para que mi corazón se removiera dentro de mi pecho...

Fue esa simple imagen frente a mis ojos la que me trajo un recuerdo que creía enterrado en el fondo de mis pensamientos... La sensación del querer a alguien y sentir como un fuego que no quema recorrer toda tu piel al más mínimo roce... Esas fuertes e inimaginables ganas de tener a esa persona entre tus brazos y que esa persona te contenga del mismo modo... Sentir su olor impregnando tu cuerpo y colándose poderosamente por tu nariz... Esa sensación de que esa persona te complementa, sin decir nada... La bella sensación de que cada momento así, es único e irrepetible...

Luego de eso, de esa imagen, fue que me di cuenta de que extraño esas emociones...

Por ahora, sólo tengo la sensación de que estoy sola... Por ahora... Nunca se sabe cuando los acontecimientos dan vuelcos inesperados... Nunca se sabe cuando el destino me quiera demostrar que yo también puedo disfrutar de aquella leyenda que cada ciertas lunas se hace realidad... Esa leyenda llamada Amor...

domingo, 9 de diciembre de 2012

Grietas...

Así es como tropiezas con tu destino en círculos... por un paso que diste sin saber que sería en falso. Y digo en círculos porque aunque no quieras, inevitablemente, todo regresa a ti...

¿Hasta que punto lo que ocurrió es irremediable? ¿Hasta qué punto nos dañamos (me dañaste)? ¿Es posible recuperar la amistad?

Cuánto te quise ni lo imaginas y ya no sé qué camino estamos tomando en este regreso a algo con bases confusas, hasta lo que me digo a mí misma cada día intentando no esperar señales de tu parte es confuso...

Si fui capaz de olvidar el que me hayan roto el corazón, ¿Seré capaz de olvidar que hayas roto nuestro lazo? ¿Seré capaz de verte otra vez como mi amigo entrañable, ese del que tomaba cuidado y el que me hacía sonreír cuando algo me aquejaba, aunque no supiera qué?

No quiero guardar esperanzas... Pero siento que avanzas aún cuando te pongo barreras cada vez mas infranqueables...

La amistad es un jarrón de cristal frágil que tú dejaste pendido en el aire por mucho tiempo... Ahora, presiento, buscas la respuesta de qué paso... Si terminó por aventarse al suelo, rompiendo así su superficie y el silencio de la paz... o si por esas bellas casualidades sigue intacto reposando en un almohadón de plumas, esperando porque alguien lo tomé y lo devuelva al estante de donde nunca debió salir...

viernes, 28 de septiembre de 2012

Ha Pasado Tiempo...

¿Hace cuánto ya? ¿Hace cuánto? Van tantos meses desde que ya no los veo, o no los veo con los mismos ojos sería correcto añadir... Siento que he olvidado sus caras, sus facciones, sus miradas, sus gestos, sus modismos... Tantas diferencias entre todos, tantas decisiones -mal/bien- tomadas, tantas palabras -dichas/calladas-... Los rumbos se separaron sabiamente... Quizás no cabíamos todos en una misma historia...

sábado, 15 de septiembre de 2012

Malicia...

Me dices: "no quiero que volvamos otra vez a lo mismo de antes"... ¿Y cómo es que tus ojos me miran con ganas de devorarme? ¿Cómo es que se nota en tus labios esas ganas de besarme, esas ganas que ya no te aguantas?

Disque-guerrilleas contigo mismo, pero a mí no puedes engañarme, a mí que te conozco de hace tanto. Porque cada vez que sientes mi cercanía te consumen las ansias de abalanzarte a lo que pueda ocurrir, dejar que tu cerebro se apague un momento y te deje de recordar que si das un paso más, estás perdido.

Siquiera te preguntas si por mi mente está pasando lo mismo, y la verdad es que te diría que no, si me lo preguntaras, pero no he de negarte que me produce cierto gozo el ver ese fuego asomando por tus ojos. Es entretenido el ver cómo puedo jugar contigo por un momento y tú te prestas tan graciosamente como mi juguete.

Me siento mala... y, extrañamente, me gusta eso.